jueves, 9 de octubre de 2014

Usos y costumbres del refinado interlocutor virtual

El ser humano es un ser social y ególatra por naturaleza. Necesita dar a conocer su opinión -por estúpida que sea- a los demás y que ellos la aplaudan. (Evidentemente, mi blog es la excepción que confirma la regla). Una buena forma de hacerlo es pontificar sobre las noticias de actualidad del momento. Este ritual que antes tenía lugar en bares, cafeterías, o en frente de la máquina de café; ahora -como tantas otras cosas- se ha trasladado a la red. Así, nuestras palabras, lejos de irse mecidas por el viento, quedan plasmadas para la posteridad en un comentario de Facebook que, aunque borremos, permanecerá encriptado por lo siglos de los siglos en algún lenguaje de esos que sólo algunos frikis elegidos entienden.

La situación comunicativa ha cambiado por completo y puede que  a algunos de vosotros os cueste adaptaros. Actuáis como si todavía estuvierais intercambiando opiniones en la peluquería, la cola de la pescadería o el Bar Pepe, cuando en realidad estáis escribiendo en la página de un periódico digital que leen miles de personas. Consciente de vuestro problema, voy a dedicar el post de hoy a enseñaros, mediante 5 sencillísimos consejos, cómo comentar en la versión digital de un periódico de tirada nacional o autonómica. Si prestáis atención y os aplicáis, cuando acabéis de leer este artículo ya seréis unos modernos interlocutores del siglo XXI, preparados para dejar vuestras eruditas opiniones en el Facebook de La Nueva España y cosechar docenas de me gusta. 

1. Antes de comenzar, asegúrate de que tienes bien puestas las manoplas de cocina. Si como Chuck Norris sacas los bizcochos del horno con las manos desnudas, asegúrate de tener configurado el teclado de tu móvil o tablet en chino mandarín para no cometer el error, propio de novatos, de escribir un párrafo inteligible, coherente, con concordancia gramatical y corrección ortográfica.

Como podéis observar, el número de me gusta es inversamente proporcional al de tildes y comas empleadas. 

2. Coge tu retórica, tus argumentos formalmente correctos y métetelos por donde te quepan. En su lugar emplea términos como rojosdemierda y fachasdelculo, y si puedes, a la mínima saca a pasear a Franco, Stalin y Hitler (para dejar constancia de tu vasta cultura, no te olvides de indicar que este último llegó democráticamente al poder).

3. Si te quedas en blanco y no sabes qué decir, no te calles, utiliza estás cuatro palabras: así va el país. No importa cuál sea la noticia, puedes aplicar esta expresión a cualquier titular, legitimando de esta forma tu superioridad moral a la vez que recuerdas al resto -por si lo habían olvidado un segundo- la decadencia de nuestro país. Da lo mismo que la noticia vaya sobre un escándalo de corrupción, que sobre un asesinato, o sobre un cocinero que se mea en el puchero...¡ASÍ VA EL PAÍS! Es sencillo, ¿practicamos?
¡ASÍ VA EL PAÍS!
4.  Si la opinión de otro desconocido es diametralmente opuesta a la tuya, coge el respeto y la tolerancia y te lo metes por el mismo orificio que la ortografía y la retórica. La gente tiene la mala costumbre de pensar diferente a ti, y tú estás en la obligación de afearles esa conducta y corregila -si son listos, te lo agradecerán-. No te molestes en razonar con tu interlocutor, simplemente hazle saber que es un "impresentable", un "animal" y "un salvaje". Insultos idóneos para estas situaciones. Si te gustan los clásicos, puedes echar mano de banderas, colores, ideas políticas y, por supuesto, no dejes pasar la ocasión de llamarle "Nacional Socialista". También puedes sentenciar "¡Así va el país...con gentuza como tú!" Y no te olvides de mencionarle en tu comentario, para que lo lea y recapacite.


Discusión de lo más sosegada acerca de qué hacer con el perro de la paciente enferma de ébola.
5. Si puedes, y tienes ocasión enzárzate en discusiones bizantinas con desconocidos. El sexo de los ángeles, el aborto, la eutanasia, la existencia de Dios... seguro que obtienes resultados de lo más fructíferos y solucionas el problema. Y si no... siempre puedes montar un club de debate, o mejor...¡de lucha libre!