domingo, 9 de septiembre de 2012

El ocaso de los ni-nis

Hola a todos:

Esta mañana después de levantarme a una hora obscena me dirigí hacia la nevera a por el que sería mi aperitivo/desayuno y ahí me encontré pegada con un imán una nota que decía así:
"Ya no te aguanto más, me voy. Te jodes. Atentamente, el verano" Así que me tomé mi bol de leche con aceitunas y mi café con vermú mientras trataba de asimilar que las vacaciones de verano estaban acabadas.
Es cierto, todavía quedan cuatro días para volver a la rutina y un par de semanas para que entremos, oficialmente, en otoño, pero para mí se acaban cuando El programa de Ana Rosa deja de ser el Programa de Verano y vuelve a manos de la Quintana, cuando los anuncios de material escolar invaden las vallas y espacios publicitarios, cuando en el telediario hacen balance global de los muertos en carretera, cuando ponen la decoración de Navidad en el Hipercor. Así que se acabó o como diría Sabina "Así que se fue [...]. Desde el taxi y haciendo un exceso me tiró dos besos, uno por mejilla". Y ahora quedan dos opciones: a) Hacer acopio de bolis, libretas y buenos propósitos para el nuevo curso que, probablemente, no se cumplan. b) Afeitarse el pelo de las muñecas.
Yo iba a optar por la segunda y cortarme las venas, lo que pasa que todas las cuchillas que encontré en mi casa estaban oxidadas y no quería coger el tétanos. Así que ante la indisponibilidad de medios de suicidio (ya que saltar desde un tercero no te garantiza nada) decidí ponerle al otoño buena cara y pensar en positifvo, nunca negatifvo -como diría Van Gaal- y plantearme una pregunta de vital importancia:

¿Qué pasaría si el verano durara todo el año?  Tragedias, sólo tragedias. A continuación, las diez peores.

1. Jordi  Hurtado presentaría diariamente El Gran Prix en lugar de Saber y Ganar, esto modificaría los valores de la ecuación de la curva espacio-tiempo que rige nuestro universo convirtiéndolo todo en luz, fuego y destrucción. En resumen, todos (a excepción Jordi Hurtado, que es inmortal) moriríamos.

2. Tendríamos que aguantar la p*t* vuelta ciclista a España todos los días del año a la hora de la siesta, toda una orgía de diversión y desenfreno.

3. Aumentaría el número de melanomas.

4. Papá Nöel iría en bañador, obligándonos a ver los carnosos senos que oculta tras su traje rojo.

5. Jamás volverían a existir los Huevos Kinder normales, ya que en verano los cambian por una bazofia que es como comer mantequilla a cucharadas.

6. Las canciones reggeatoneras del verano sonarían todo el año, en bares, discotecas, radios, y, interpretadas por orquestas, en las fiestas "de prao".

7. En consecuencia al punto anterior, dejaría de haber chicos y chicas, pasaría a haber chulos y mamasitas.

8. Tendríamos mala suerte perpetua puesto que no podríamos tomar uvas (fruta otoñal)  en Nochevieja, por consiguiente tendríamos que hacer como los italianos que toman lentejas. Y a ver quién es el valiente que se toma un plato de lentejas en verano, después de cenar y al ritmo de las doce campanadas.

9. Los casquetes polares se derretirían, desprendiéndose enormes icebergs que.... ESQUIMALES EN EL CARIBE, ESQUIMALES EN EL CARIBE, CAMINAMOS CON ILUSIÓN, CAMINAMOS CON ILUSIÓN, VEN TE ESPERO EN EL CARIBE, VEN TE ESPERO EN EL CARIBE Y VERÁS LO QUE ES EMOCIÓN,Y VERÁS LO QUE ES EMOCIÓN. ESQUIMALES EN EL CARIBE...

10. Si las vacaciones de verano duraran todo el año, yo no habría hecho este post, aunque bien pensado, eso igual hay que añadirlo a la lista de los "pros".

¿A que así pensado la vuelta a clase no es tan terrible? Si os ha servido de ayuda psicológica, podéis buscar en las librerías mi obra "Cómo superar la depresión post-vacacional", con la compra de tres ejemplares os regalo una sombrilla y un bote de antidepresivos.

Hala, a tomárselo con filosofía
Hasta la próxima!!!